CARTA DEL
PRESIDENTE
NUESTRO PROYECTO… Y ALGO MAS
La actual
junta directiva iniciaba su andadura en Junio de 2005, luego de un corto
periodo de tres meses como junta gestora, respondiendo a una llamada
institucional y social ante el peligro de la desaparición de
nuestro club, fundado en 1.970. Y en la presentación de nuestro
proyecto en el polideportivo municipal, ante la ya creciente y cualificada
cantera, un gran cartel con un claro y convencido eslogan: “desde
la base también se puede”.
Estábamos convencidos de ello después
de analizar nuestro “denostado club”. Aquellos tres meses
de gestora luchando por salvar al primer equipo de su casi seguro descenso
a primera regional -luego confirmado- nos sirvieron para comprobar en
paralelo que de club denostado nada de nada, muy al contrario, comprobamos
una salud como club estupenda, donde puntualmente y por razones de nefastas
gestiones anteriores, por cierto, alejadas siempre de la política
de cantera local, la única excepción negativa la constituía
el primer equipo, peligrando el club, únicamente, por las consecuencias
deportivas y económicas que arrastraba este. Pero el club era
algo más, mucho más. Fue ésta nuestra primera reflexión;
y a partir de ahí dimos vida a nuestro proyecto. Desde la base
también se puede, decíamos. Hoy queremos matizar aun más
el eslogan: “nosotros solo podemos desde la base”. Este
es nuestro único proyecto.
Nuestro proyecto convertido en realidad
se manifiesta en 27 equipos conformados por niños desde prebenjamines
-7 años- hasta jóvenes de los dos equipos aficionados,
sumando una cifra superior a los 500 deportistas, una inmensa marea
verde. Nuestro proyecto convertido en realidad se manifiesta, por ejemplo,
en repetidos ascensos del primer equipo juvenil hasta liderar el grupo
V de la División de Honor -mientras este escrito ve su luz y
sabiendo que será efímero-, dejando apuntados para el
análisis y el justo valor los líderes de los demás
grupos, a saber: Deportivo de la Coruña, Osasuna, Zaragoza, Sevilla,
Las Palmas y Levante; sí, el que falta para completar los siete
grupos es el Alcobendas, nuestra Agrupación Deportiva. Nuestro
proyecto convertido en realidad se manifiesta en muchos más niños
interesados en entrar a formar parte de nuestro club; se manifiesta
también en tener que pasar por momentos difíciles, cuando
la pirámide de la selección deportiva natural se va produciendo,
al comunicar las bajas necesarias, bajas a niños y jóvenes
comprometidos y queridos en el club. Nuestro proyecto convertido en
realidad se manifiesta en la buena armonía existente con las
instituciones locales, con independencia del color y del equipo político
que las gobierne; con la no menos armónica convivencia con los
medios de comunicación zonal: GRADA NORTE, Guía, Siete
días, etc. Nuestro proyecto convertido en realidad se manifiesta
en la confianza que traducida en recursos nos aportan nuestros patrocinadores
principales: GRUPO SOS –con una de sus marcas estrella arroz SOS-,
ALCOSAN, DOBLEAL, mudanzas HERNAN, AXIAL, PROYCOM y nuestros patrocinadores
colaboradores: Avegraf, Vodafone, Electrificaciones Sierra, Talleres
Roneiz y Salones Mily; además de la cesión gratuita de
las magníficas instalaciones deportivas municipales para los
entrenamientos y partidos de nuestros más de 500 deportistas
que nos hace el AYUNTAMIENTO DE ALCOBENDAS, nuestra ciudad, como bien
sentimos y lucimos en todas las camisetas. Nuestro proyecto convertido
en realidad se manifiesta, sobre todo, en la confianza que nos otorgan,
también traducida en recursos, los padres de nuestros deportistas
más pequeños, legándonos de alguna manera parte
de la formación de sus hijos, la que se recibe a través
del deporte, cada día más importante para el desarrollo
social integral.
Pero queda más de nuestro proyecto:
seguir confiando en él. Para ello hay que seguir trabajando con
humildad y sin pausa, corrigiendo errores, acoplando hechos y conductas,
cuidando los detalles… sabedores, no obstante, que nuestra estructura
es más voluntarista que profesionalizada, con la consideración
y el respeto a los errores -que cometemos por supuesto- que eso debería
conllevar.
Y queda más de nuestro proyecto:
tener claro los objetivos de nuestro primer equipo, por cierto, no sin
grandes esfuerzos, devuelto ya a la preferente. Para la actual junta
no son otros que su consolidación deportiva con jugadores jóvenes
de nuestra cantera y de nuestra zona. Extrapolar el método aplicado
a la base desde hace ocho años: trabajo, constancia y selección
natural… guiados por las mismas personas, confiando mucho en ellas,
gozando del tiempo necesario para que los proyectos se consoliden, manejando
la prudencia y la sensatez por encima de la prisas que suelen rodear
al fútbol, donde “por supuesto”, como vemos tanta
televisión, todos creemos saber mucho más que el entrenador
de turno -mucho más si alguna vez hemos jugado al fútbol
aunque fuese casi en una era o en un barbecho-, sin reparar en el trabajo
semanal del equipo y cuerpo técnico, las lesiones y enfermedades,
los comportamientos del vestuario, la implicación del colectivo,
etc. Nosotros continuamos en un proyecto que tenemos claro, muy claro.
En la plantilla del primer equipo, dos años y medio después
de nuestra llegada, ya más de la mitad de los jugadores tienen
menos de 20 años y responden al perfil cantera-zona, siendo el
resto, salvo alguna excepción, no mucho más mayores y
acreditando la mayoría el mismo o parecido perfil. Además
todos los jugadores que cumplieron la edad del exitoso equipo juvenil,
hoy en división de honor, continúan bajo la disciplina
de nuestro club, excepto dos, cedidos al Sanse, uno de ellos, Alexander,
con un protagonismo absoluto en el equipo de Segunda B nacional; siguiendo
la idea de potenciar nuestra cantera y prestigiarla, en este caso con
convenios con clubes cercanos, puntualmente de mayor categoría
deportiva. El planteamiento para el primer equipo goza, por otra parte,
del apoyo, como posible trampolín previo, de un segundo equipo
aficionado -creado por esta junta y recién ascendido a 2ª
regional-, conformado en el cien por cien de su plantilla por el repetido
perfil joven-cantera-zona.
¿Qué significa lo anterior?...
Algo muy sencillo, el primer equipo llegará donde la perseverancia
en el proyecto nos lleve. Y si nos lleva bien, el sabor de lo propio
estamos seguros de que será de una gran satisfacción para
todos. Entre tanto, competirá con entusiasmo, sin prisas falsas,
sin ningún otro objetivo de histeria o imprudencia; los demás
pueden hacer lo que consideren oportuno. Somos un club “amateur”,
aficionado, y no tenemos pretensiones ni de inconscientes forofos, ni
de “disfrazados profesionales”. El nombre de un lugar, en
nuestro caso Alcobendas, o su número de habitantes, no otorgan,
por si mismos, el derecho para estar en una determinada categoría;
el derecho vendrá dado por el trabajo y el respeto a los principios
sobre los que se asientan los proyectos serios. Nosotros ni tenemos
ni creemos en presupuestos millonarios, a cambio del triste “seguimiento
mediático” de 100 o 200 espectadores, cifras estas de asistencia
media a los campos de preferente y tercera división. La “asistencia
media” en nuestro club la valoramos en la práctica deportiva
de nuestros más de 500 futbolistas, sus entrenadores y colaboradores
y sus familias; y poco más, que ya es mucho, porque nos parece
un club inmenso en su talla.
Pero nuestro proyecto queremos que sea
algo más, y para ello nos encontramos inmersos en el análisis
de la reforma jurídico-legal necesaria que asegure la adecuada
estabilidad y continuidad al club; evitando así en el futuro
la llegada de “locos intrusos” del estilo de quienes en
etapas pasadas tanto quebranto nos dejaron. Tal vez, la constitución
de una fundación sería el instrumento más oportuno.
Estamos en el estudio, pronto acometeremos una conjunta decisión
entre todos los estamentos del club y, en su caso, con la preceptiva
aprobación de la asamblea de socios. Solo nos persigue el interés
de que quienes hereden nuestra gestión se encuentren con un club
perfectamente estructurado y con el futuro que asegura la solvencia
legal y jurídica de una entidad.
Por otra parte, nuestro compromiso social
con los más necesitados lo vamos manifestando en hechos. Así
hemos creado junto a la Universidad de Ngozi (Burundi) el equipo “Ngozi-Alcobendas”,
tratando simplemente de llevar un pequeño rayo de esperanza a
un grupo de jóvenes de aquel lejano lugar, entendiendo que lo
poco de nuestro acomodado mundo es algo más que mucho allí,
es muchísimo. Con un juego de camisetas como las nuestras, balones
y el entusiasmo del padre Apolinar -nativo de Burundi y durante muchos
años cura en Alcobendas- pusimos en marcha la iniciativa que,
poco a poco, iremos reforzando. Queremos seguir participando en iniciativas
sociales de apoyo a los más necesitados, cuando se trate, sobre
todo, de niños y jóvenes.
Nuestro proyecto camina. Tenemos claro
de donde venimos y quienes somos, por ello aplicamos criterios de solvencia
para el club, la que siempre nace del compromiso de las personas. Por
suerte nuestro club goza de buena salud en el compromiso, responsabilizadas
personas ponemos en práctica día a día nuestro
proyecto. Las críticas, que las hay, solamente nos fortalecen
y las tomamos en cuenta, cuando en el minuto siguiente se traducen en
apoyos, en colaboración, en: ¿necesitáis ayuda?
Esta pregunta abre la puerta de entrada a nuestro club; lo demás
son “las afueras” que respetamos, pero que no forman parte
de nuestro proyecto; siendo simples y “prestigiosos” comentarios
de “los grandes entendidos”, tan simples como: “ya
lo decía yo”, “tenían que jugar pepito y menganito”,
“el entrenador chilla ni sabe”, “Alcobendas merece
estar en tercera o más”, “hay que fichar jugadores
cueste lo que cueste”...
Seguimos en marcha. Sabemos cual es nuestra
responsabilidad y nuestro compromiso de tiempo. Suerte para todos en
la temporada. ¡Vamos Alcobendas! ¡Vamos Agrupación!
Un abrazo,
Tomás Páramo Aguado
1 de octubre de 2007.-
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